domingo, octubre 05, 2008

Una habitación para el Reiki

Si hemos decidido dedicar una habitación al Reiki conviene tener en cuenta que es importante crear una atmósfera acogedora, que transmita paz y ayude a nuestro paciente a profundizar en su yo interior. Para favorecerlo, procuraremos siempre que la habitación esté limpia y bien ventilada. La decoración será preferiblemente sencilla y de colores claros. También cuidaremos que la temperatura sea agradable.

Es recomendable adquirir una camilla. Aunque es perfectamente posible dar Reiki en el suelo, sobre una cama o en una silla, la comodidad de la camilla no es comparable a ninguna de estas otras opciones.
Es importante que el cuarto huela bien y para lograrlo podemos encender algún quemador de esencias que aromatice la estancia. Otra opción es prender un poco de incienso. Sin embargo, lo considero peor alternativa, pues el humo que expande el incienso puede molestar a algunas personas que sean sensibles.

Conviene también disponer de una manta (por si el paciente tiene frío en algún momento), cojines y pañuelos de papel para ofrecer a nuestros pacientes, así como de un equipo de música y algunos Cd´s que induzcan a la relajación.

Si el tamaño del cuarto lo permite, podemos incorporar además una alfombra o unas cuantas esterillas, para sentarnos en el suelo. Nos serán útiles si pensemos ofrecer también meditación a las personas que atendamos.


Un abrazo a todos.

Esther